Alcalde, apunte una queja más… y van 4.623

No es el lugar ni el momento, pero el alcalde Antonio Silván alardea, en la programa de Semana Santa, de la limpieza de la ciudad. “León, una ciudad segura, limpia y amable con sus visitantes”, escribe el regidor en un texto que es cuanto menos cuestionable por la oportunidad y el sentido que se da a un saluda del programa de procesiones y actos penitenciales.

Pero ¿limpia?. Esperemos que ninguno de los visitantes decida comprobar su afirmación visitando alguno de los barrios de la ciudad, cualquiera, constatando lo que los leoneses ven, y denuncian, cada día.

En los cuatro años que Silván lleva al frente de la Alcaldía el número de quejas por la limpieza en la ciudad se ha incrementado un 35%. Los leoneses registraron el pasado año, oficialmente, 1.377 quejas por la suciedad en las calles. Una cifra que, aun siendo excepcionalmente alta, no refleja la falta real de limpieza de las calles ya que por todos es sabido que los leoneses somos más de quejarnos de boquilla que de hacer público nuestro malestar en una queja rubricada. En cuatro años se han registrado 4.622 quejas, tres al día, sin excluir sábado ni domingos.

Puede, y debe, el alcalde presumir de la ciudad de León vaya donde vaya. Pero utilizar para ello, precisamente, aquellos que son los grandes fallos de una ciudad que sufre su deficiente y su dejadez para atajar los problemas que siente como suyos cada leonés es una falta de respeto.

De nada están sirviendo las electoralistas medidas tomadas en las últimas semanas para tratar no de mejorar la imagen de la ciudad, no da tiempo ya, sino la imagen de un alcalde que ha sido incapaz en cuatro años de resolver los problemas básicos de la ciudadanía, más preocupado siempre por resolver sus problemas y su futuro que el devenir de la ciudad.

4.623 quejas, apunte alcalde.