Archivo de la categoría: por José Antonio Diez

"El mayor monumento de León", según Silván

Silván y Pinocho

El presunto museo romano de León.

Esta misma mañana, el portavoz del Equipo de Gobierno municipal, Fernando Salguero, admitió que la empresa no ha realizado las obras que debería haber acabado el pasado mes de abril para rehabilitar el yacimiento arqueológico de Santa Marina. Hasta ahí bien. Si no fuera porque el pasado mes de agosto, cuando desde el PSOE denunciamos la demora, aseguraron que no había ningún problema.

Es más, hace solo unos días cuando denunciamos igualmente las graves deficiencias de la Casona como Centro de Interpretación de León Romano apareció una carta en la que, presuntamente, la Junta confería a este centro la categoría de Museo de Castilla y León. Un museo que, por otro lado, no aparece como tal en la página específica para esta categoría ni siquiera en el apartado de centros de interpretación. Vamos que si tenemos tres museos municipales en León, la Junta no reconoce ninguno pese a lo que dice el PP del Ayuntamiento.

Nosotros, dada nuestra experiencia, más nos inclinamos a pensar que en el Equipo de Gobierno de Silván, en el PP municipal, hay muchos (y muchas) mentirosos compulsivos.

Mienten cuando dan los datos de turistas y estancias hoteleras para justificar su nefasta gestión y refieren datos de presuntos trienios oficiales.

Mienten cuando hablan de foto-rojo que no funcionan pero multan.

Mienten cuando niegan acuerdos extraños y opacos en la contratación de las luces de Ordoño, cuando niegan que el albergue ha sido desvalijado porque no valía nada de lo que tenía dentro cuando la realidad es que lo han tirado, regalado o cedido sin un solo trámite administrativo; mintieron, desde el inicio, como cuando negaron el trato de favor en las licencias al concejal reprobado Pedro Llamas al que, pese a todo, los técnicos sancionaron por hacer una obra sin licencia (falta que él también negó, por cierto).

Faltan a la verdad cuando hablan de las avanzadas gestiones para un Centro de Referencia de Autismo que era un deseo de la asociación más que una realidad del Ministerio de Rajoy… Y no les afecta el dolor que defraudar las expectativas de decenas de familias puede causar.

Mienten con la ejecución del presupuesto, con las inversiones previstas o realizadas, con la demora de licitación de los fondos Edusi, con la gestión del Palacio de Congresos. No dan abasto a mentir.

Mienten compulsivamente. Mienten con el fin de seguir engañando a los leoneses.

La enésima mentira, la rebaja de la deuda. Contratas a una empresa que ponga la cifra que tu quieres que refleje en la deuda vamos a poner 430 millones y luego cada reducción es un récord absoluto. Claro que eso queda desvelado cuando llega Hacienda y con datos oficiales dice que la deuda real no llegaba a 250 millones.

Hasta sus compañeros de Ciudadanos “mienten” a su manera. “Olvidando” que llevan tres años y medio gobernando con el PP y sosteniendo al alcalde. Olvidan hasta que pactaron los presupuestos y dicen que Silván no cumplen.

Debe ser un síndrome de mentiroso compulsivo complejo porque les pasa como a Pinocho, se nota demasiado Pinocho.

Lo que debería conocer Silván es el refranero popular: Se pilla antes a un mentiroso que a un cojo.

La Junta hurta a León el centro noroeste

“Sin vergüenza”

Carrasco denunció la actuación de SilvánEn marzo de 2013, la entonces presidenta de la Diputación, Isabel Carrasco, y el alcalde, el popular Emilio Gutiérrez, dieron una rueda de prensa para, en presencia de Alfonso Fernández Mañueco, en la que la presidenta mostraba su perplejidad porque la Junta, y en concreto el consejero Antonio Silván, se negara a subvencionar vuelos low cost desde León. La única sorpresa fue que se lo decían sus compañeros porque dos años antes ya el PSOE había denunciado que mientras la Junta desviaba millones de euros para vuelos desde Villanubla a León no le llegaba nada para low cost.

Silván lo negó, lo argumentó, y lo justificó cuando fue pillado en una flagrante mentira al desmentir estas ayudas. Nada raro (lo de la mentira, la argumentación y la justificación).

Es este uno de los muchos escándalos que, a lo largo de los años, se denunciaron cuando el consejero leonés gestionaba cada año más de 500 millones de presupuestos de Fomento de los que, a León, solo llegaban migajas. Valladolid recibía el doble de ayudas que León para rehabilitación de viviendas, carreteras, depuradoras, … el equilibrio era inexistente también en todas las partidas que gestionaba el procurador leonés.

Posteriormente llegó el desarrollo de los polígonos industriales y ningún leonés desconoce los millones de euros que aparcaron en Boecillo mientras se dejaba, hasta sin director, el parque de León. Para explicar la estrategia Cylog nos remitimos a un amplio y completo reportaje que publicó Diario de León el 12 de enero de 2013. “Valladolid hurta a León el centro del noroeste. La estrategia Cylog arrebata a León el centro logístico en favor de Valladolid”.

Tras este episodio llegarían los escándalos del Corredor Atlántico, del corredor Norte, de los puertos secos, de la autovía León-Valladolid (alguien recuerda ya quién paró el tramo de León) o de Torneros. Todos protagonizados por el consejero Silván trabajando duramente ya entonces para su carrera como presidente de la Junta.

Muchos leoneses no hemos olvidado ni uno solo de sus agravios. Esos que hicieron, también, que perdiéramos el Palacio de Congresos de León, los talleres de Renfe o la gran integración ferroviaria.

Pero no podemos estar todos los días con este recuerdo. Y no lo hacemos. Hasta que él tiene la desfachatez de decir, tras excluir dos años a León de la petición de financiación de la UE para Torneros, que con el PP León será el centro logístico. ¿Dónde se justifica tamaña desfachatez? En que estaba ante su público, sus palmeros del PP que nunca le van a rebatir esas mentiras de las que son corresponsables.

Oír a Antonio Silván hablar de su papel en el desarrollo logístico de León desatan la ira de cualquier leonés. Y lo hace sin verguenza, lo que lo hace aún más irritante.

En todo su discurso, Silván solo dijo una verdad. Los leoneses somos españoles, muy y mucho españoles. Tres mil menos en la capital desde que el es alcalde.

Nobles, buenos y calmados.

Pero, alcalde, siga así y hará que el leonés despierte tras la sebe.

El conservatorio no llegará a buen puerto con estos timoneles

Representantes del PSOE en los minutos previos a la manifestación del pasado abril, en la que se exigió un nuevo conservatorio.

El pasado viernes, el BOE publicaba la adjudicación de la redacción del proyecto del Conservatorio de León en el barrio de La Palomera. Este centro, si las cosas salen bien, que es casi seguro que no, estará en marcha en 2021. Así, llegará con tres años de retraso sobre la última previsión de la Junta, tres años.

Y decimos que difícilmente se cumplirán los plazos porque todo lo que ha rodeado este proyecto es un desatino tras otro, marca de la casa del PP. La deriva de este centro ha estado marcada por la negligencia del consejero de Educación, el leonés Fernando Rey, con la ayuda inestimable de su compañero de partido y parlamento Antonio Silván.

En abril hará tres años que nos merendamos la gran idea que para ampliar el centro de la avenida de Santa Nonia tenían estos dos grandes estadistas: llevar el centro educativo-musical a la barriga del Campo de Fútbol. Un proyecto para el que contaron con Ciudadanos, desmarcados en último lugar después de que el PSOE alertara de esta barbaridad y el consejo escolar iniciara una campaña que logró miles de firmas contra la ocurrencia.

Silván y Rey consensuaron y arreglaron el traslado del conservatorio al Reino de León. La durísima oposición a esta ocurrencia lo frustró.

Al final, como siempre pasa con el PP, acertaron al rectificar y acordaron construir el conservatorio en la parcela que, ya en el año 2008, el Ayuntamiento liderado por el PSOE cedió en La Palomera, bien comunicada, de fácil acceso y cerca de centros educativos. La ubicación que siempre defendimos los socialistas que, por otro lado, consideramos insuficiente el proyecto actual, sin margen para el crecimiento del número de alumnos e insuficiente ya -desde el diseño- para las necesidad de León, una de las dos provincias de la comunidad sin conservatorio nuevo.

La adjudicación del proyecto de redacción sería una buena noticia si el proceso no estuviera en manos del PP. Porque, seguro, vendrá alguno y lo fastidiará. Y así, tras tres años de deriva, estamos más que convencido de que el centro no llegará a buen puerto salvo que cambien los timoneles.

Silván, digno y ofendido

Está el alcalde de León, Antonio Silván, muy ofendido porque el PSOE ha denunciado que unas empresas –no se sabe cuáles- han pagado –no se sabe cuánto- para instalar las luces de Navidad en la plaza de Guzmán y la avenida de Ordoño –no se sabe cómo-. Estas empresas, colaboradoras con el Ayuntamiento, merecen todo el aplauso de los leoneses y un reconocimiento que, sin saber quiénes son, realizamos desde el PSOE. Ellas han salvado la tristeza de unas fiestas de Navidad sin adornos.

Pero ese no es ni el problema ni la cuestión.

La cuestión es que cada euro que entra en el Ayuntamiento, cada euro de que dispone el alcalde o un concejal, de manera directa o indirecta, debe estar debidamente documentado. Quién lo aporta, para qué y a cambio de qué. Y el alcalde, pese a las preguntas concretas del PSOE y de los medios de comunicación, no ha sido capaz de dar una respuesta creíble. Se muestra digno, y ofendido.

Es evidente que la ciudad tiene otros problemas, que nacen todos de una raíz que es la falta de compromiso y proyecto del alcalde y el PP con la ciudad. Porque no olvidemos que si FEVE no está en el centro de León, si la integración no se ha realizado, si la Ciudad del Mayor no está abierta, si el parador de San Marcos no está reformado, si el AVE no llega en doble vía o el Emperador no está restaurado es “gracias” a los siete años de gobierno del PP. Siete años de desidia, dejadez, agravio y machaque a León. Por acción, por omisión y por falta de reivindicación de Silván. Calladito, que se juega la nominación en y de su partido.

Así que señor alcalde, si alguien puede mostrarse ofendido aquí son los leoneses que sufren todo esto.

Basta ya. Basta ya de echar balones fuera. Explique, con documentación, quién ha pagado la instalación de las luces de Ordoño, cómo se ha cursado esta colaboración, cómo y con qué permisos se han colocado las luces, cuánto dinero nos costarán a todos los leoneses las luces que, en teoría, pagan los comerciantes, y quién es la mano amiga que le ha salvado a usted la cara. No aclarar todos estos extremos, seguir usando el insulto -a las empresas que recurren contratos y reciben la razón en los tribunales- o a quienes denuncian falta de transparencia es un error, un error y una falta de respeto a los leoneses que tienen que saber cómo, para qué, de quién y a qué se destina cada euro que entra en el Ayuntamiento.

Si no, nos lleva a pensar mal. Y el refranero español aquí es muy rico…