El alcalde y su guión: ¡viva la fiesta!

 RP PUERTO SECO (17)

Alguien le ha escrito un guión a Emilio Gutiérrez del que no sabe no puede o no quiere salirse. “La anterior etapa del gobierno municipal fue una fiesta, una juerga, un despilfarro”… y así hasta veinte sinónimos que,  no dudo, el alcalde repite como un mantra para creérselo él mismo.

Claro que los leoneses tienen más miras que el alcalde y queda un poco ridículo repetir esta letanía cuando al mismo tiempo se compara con la gestión, la suya, que se caracteriza por la nada. Ya me gustaría que al menos fuera por no hacer nada… ya que incrementar la deuda en más de 90 millones con los bancos no lo calificaría de nada sino de un festín  pero a lo Emilio Gutiérrez: beneficiar a los poderosos aunque sea a costa de los leoneses.

Vale que en la anterior etapa los presupuestos eran más elevados para León, “una fiesta”: pero así era posible que la inversión del Gobierno central superara los 1.440 euros por habitante, muy lejos de los 642 que ha presupuestado –y ya veremos si cumple- el PP para el 2014. Así fue posible eliminar el paso a  nivel del Crucero, el Centro de Control de la Alta Velocidad, construir la Ciudad del Mayor (ahora parada por falta de equipamiento), la sede del Centro de Alto Rendimiento, el Inteco, el edificio de los juzgados, la estación de Adif… vamos, la mayor inversión de la historia de esta ciudad procede de los años de “juerga” de Zapatero en el Gobierno.

¿Y en el Ayuntamiento? Una jarana, parafraseando las palabras del alcalde. El equipo de gobierno PSOE-UPL hizo posible muchas de las obras siempre reivindicadas por los leoneses, la eliminación del Cruce de Michaisa, la obra del colector y la urbanización de Mariano Andrés, la construcción de más de 20 kilómetros de carriles-bici, los centros de mayores de Ventas Este y La Asunción, el Centro Integral de Armunia, la reordenación del tráfico en El Espolón y Álvaro López Núñez, en la plaza de Toros o en Carrefour, las zonas 30, la rehabilitación del Palacio del Conde Luna para la instalación de la sede de la Universidad de Washington (¡qué bien sale en las fotos el concejal del PP con los responsables de esta institución!), la llegada del Instituto Confucio, los polideportivos del Quevedo y del Luis Vives, el luchódromo… Vamos que se gastó un dineral en hacer obras.

Claro, que el alcalde no puede entender que se gaste dinero en obras y mantenimiento de la ciudad cuando lo lógico, lo que él considera lo correcto es pagar a los bancos grandes intereses por créditos que concede el Gobierno (del PP) a través de entidades que encarecen cada euro que prestan a las instituciones.

Vamos un auténtico jolgorio lo del alcalde Emilio Gutiérrez y su partido.

León es ahora, desde que el alegre profesor es su regidor, por fin una fiesta: con 200 empresas menos, 3.000 parados más y una alegría de obras y tareas de limpieza de la ciudad cuyo ruido tapa sus palabras. Tan encantando están los leoneses con la gestión de Gutiérrez, con esta seria ciudad donde ya no hay fiesta, que más de 2.000 personas se han ido de esta ciudad desde que él es alcalde y me temo que la fiesta de Emilio  Gutiérrez no parará aquí.