La Ciudad del Mayor sigue criando malvas

Tribuna de José Antonio Diez publicada en La Nueva Crónica el 20 de abril

El que fuera consejero de Sanidad, durante muchos, muchos años, y director general de Imserso, César Antón, anunció en 2012, 2012, que la Ciudad del Mayor estaría en marcha en ese mismo año. Aseguraba que se estaba ultimando ya el proyecto. Luego lo repitió en 2013, en 2015 y sus compañeros lo han reiterado en 2016 y 2017. No podemos olvidar al consejero Quiñones en su cargo de Delegado del Gobierno en la comunidad poniendo fecha –que ya incumplieron- a la apertura mientras a su lado el alcalde asentía quizá recordando que es verdad que en el Polígono X hay un edificio abandonado del que nunca se ha ocupado ni preocupado.

Han leído ustedes bien. Cinco años han pasado desde entonces. Cinco años y cuatro ministros del PP y otros tantos directores generales del Imserso que han ido pasándose de cajón en cajón un proyecto que nació como referencia nacional para la Atención a las personas mayores, se reconvirtió en Centro de Referencia a Personas con Discapacidad y lleva camino de convertirse, o ya se ha convertido, en un hito a la incapacidad del PP.

La crisis de la empresa adjudicataria demoró la construcción de un centro para el que la ciudad de León cedió una parcela y para el que el Gobierno Zapatero diseñó un proyecto nacional de atención a personas mayores. Estaba llamado a ser el laboratorio nacional para mejorar las prácticas  y los protocolos asistenciales a una población que sufre el rigor del envejecimiento y la dependencia que conlleva.

No le gustó al PP el proyecto. No porque no fuera bueno, que lo era. Sino porque era un proyecto del PSOE, un proyecto que podría poner a León en el mapa de la asistencia a los mayores.

Finalmente, y no lo duden que así pasará, el centro se convertirá en un centro de día que atenderá cualquier asociación cercana al PP a la que pondremos en bandeja un edificio sin coste ninguno para ellos pero en el que los leoneses, ustedes y nosotros, invertimos millones de euros. Los que costó el suelo que le cedimos al Ministerio con la condición de que el uso fuera público y los que costó construir y dotar ese centro.

Lamentablemente poco podemos hacer desde el PSOE para que no sea así. Hemos presentado una enmienda a los Presupuestos Generales del Estado para la apertura de la Ciudad del Mayor, llevamos años reivindicando la puesta en marcha del centro e, incluso, pedimos la reversión para la ciudad del centro ante el flagrante incumplimiento de las condiciones de la cesión del solar.

El Partido Popular ha optado por la consagración del disparate en este centro que todo se ha hecho mal desde que, hace cinco años, se acabaron las obras. León, con una de cada tres residentes mayores de 65 años, con una población envejecida, con grandes necesidades y pocas oportunidades asistenciales, consagra día a día el error de mantener cerrado un centro que serviría de laboratorio de pruebas, aliviaría las carencias de dotaciones y, también, crearía empleo.

Pero poco podemos esperar ya del Partido Popular que ha recortado hasta lo inhumano la aplicación de la Ley de Dependencia y Autonomía Personal, eliminado prestaciones, demorando las calificaciones para evitar el pago de ayudas a dependientes y cuidadores, y limitando las ayudas a cantidades ínfimas que solo valen para lavar sus conciencias pero que poco o nada ayudan a nuestros mayores y sus cuidadores.

Quizá el cierre y deterioro de la Ciudad del Mayor es algo más que un disparate, es un símbolo de cómo se hacen mal las cosas, se excusan, se justifican, se demoran, se consagran y se olvidan. La Ciudad del Mayor cría malvas mientras en Madrid van pasando ministros gestionando millones de euros que olvidan León.