La vaga memoria de Silván

A veces, de forma increíble, olvidamos cosas que han sido esenciales en nuestro pasado. A veces, ocurre por interés personal. Surge un vacío que nos lleva a “borrar” de nuestra memoria detalles que nos son incómodos.

Quizá esto sea lo que ha pasado con la vaga memoria del alcalde Antonio Silván con todo lo relacionado con el Palacio de Congresos y Exposiciones de León. Ese que iba a ser “un símbolo nuevo” e iba a contribuir –en 2011 dijo- “al desarrollo económico, turístico y social de León y de la comunidad autónoma».

2011, cuando se inauguró el primer edificio de un complejo llamado a tener tres: Palacín, Palacio de Congresos y Recinto Ferial o Palacio de Exposiciones. Dos años antes, en abril de 2009, había firmado como consejero de Fomento –cinco meses después de que hiciera lo mismo el ministro de Industria- el acuerdo para su financiación. En mayo, solo unos días después, gestionado por la Sociedad Pública Palacio de Exposiciones empezaban las obras de emergencia en el recinto de la Antigua Azucarera, obras que se desarrollaron hasta noviembre para dar paso a las de restauración que sacarían adelante el Petit Palais o Palacín, a cuya inauguración acudió Silván en marzo de 2011.

Un Silván, tan eufórico y sonriente como casi siempre, que bendijo este recinto como un símbolo nuevo.

La vaga memoria del alcalde –antes consejero- quizá le ha llevado a olvidar que fue él quien demoró la firma de las transferencias que, desde la Consejería, deberían llegar a la Sociedad para pagar las obras. Lo que ocasionó, fatalidad, retraso en las obras, reajustes en el proyectos, indemnizaciones a la empresa constructora, graves recortes y más de cuatro años de demora en el segundo edificio, Palacio de Exposiciones. Retraso que generó el descarte, a día de hoy, de la construcción del Palacio de Congresos.

Como sabemos que la memoria juega malas pasadas, a veces, sin querer y otras queriendo, le recordamos memorias de la Sociedad Palacio de Congresos, adendas de convenios publicados en el BOE para retrasar pagos y plazos, y, sobre todo, páginas y páginas de hemerotecas que revelan que esta es la verdad sobre el Palacio de Congresos de León. Decenas de audios con sus declaraciones alabando el proyecto, el convenio e, incluso, el futuro de León con su palacio.

Si no se ha construido todo el complejo,  si se ha gastado el dinero sin concluir el proyecto, si no hay para continuar es responsabilidad de Antonio Silván. Yo sí me acuerdo.