Las cuencas tienen futuro… sin el PP

Os reproducimos aquí la tribuna que en su edición de papel de hoy publica Diario de León del portavoz municipal, José Antonio Diez.

 

En el año 1960, las cuencas mineras de León tenían más de 103.000 habitantes y más de 50.000 empleos directos en la minería. En los años 90, estas cifras se habían reducido a 74.500 habitantes y poco más de 44.000 empleos. Ahora, solo dos décadas después, nos hallamos con unas cuencas prácticamente deshabitadas, menos de 50.000 habitantes en estos municipios y no suman ni quinientos los afiliados a la Seguridad Social en el sector y con una fecha de caducidad que, aunque el Partido Popular -con sus más altas dosis de cinismo- achaque al PSOE, está vinculada a las primeras decisiones que ellos tomaron al llegar al poder. No podemos olvidar que solo el liderazgo del PSOE y la movilización social de esta provincia pudieron parar el Protocolo Eléctrico elaborado por Aznar que era ya fulminante para la minería en 1996. ¿Qué hacía la Junta, que ha gobernado ininterrumpidamente esta comunidad durante las últimas décadas, cuando la Montaña Oriental perdía, lastrada por el cierre de las minas, el 35% de sus habitantes?¿Qué hacían, efectivo, para recuperar el 80% del empleo perdido en el municipio de Sabero que perdió más de la mitad de su población? La respuesta a todo es nada.
No voy a eludir que hay decisiones de mi partido respecto al carbón que no me han gustado. Que hay decretos, normativas e incumplimientos con el Plan del Carbón que han sido nefastos para las cuencas mineras, pero también, pese a ello, he de señalar que si algún partido ha luchado por la minería y por el empleo ha sido el Partido Socialista. Y, en contraposición, nadie ha hecho menos por ambos que el Partido Popular.
Deberíamos poder volver atrás para analizar cómo esa Junta de Castilla y León que se arroga ahora el mérito de defender el carbón autóctono iba destinando uno tras otro millones de euros del Plan Miner para el parque de Boecillo o cómo con los fondos destinados a las cuencas mineras se iban maquillando los presupuestos y derivando fondos a los proyectos inversores en Soria o Segovia. Cómo Juan Vicente Herrera hacía la vista gorda al ministro Soria cuando marcaba la puntilla a las minas leonesas y ni siquiera movía un dedo para denunciar los incumplimientos o demoras del plan de prejubilaciones. Cuando acompañaba a un ministro a ver al hospital a los heridos en un accidente minero, un ministro que no atrevió a dar la cara ante las viudas del pozo Emilio. Que no quiso estar allí, con nosotros, hace cuatro años cuando les despedimos. Que no tuvo la deferencia de pisar las cuencas leonesas en los años que fueron de su competencia, y en los que su supervivencia dependió de él.
El Partido Popular ha sido el liquidador de las minas de León y la única esperanza que nos queda es que el PSOE sea lo suficientemente fuerte para salvar las cuencas. Porque ahora, quizá, ya es demasiado tarde para salvar las minas pero no es tarde para salvar las cuencas.
Pero no con el Partido Popular al frente. Porque ¿alguien me puede decir qué medidas reales, qué porcentaje del plan de dinamización de las cuencas mineras que presentó Herrera hace dos años se ha hecho efectivo? Porqué en plena campaña electoral para su reelección Juan Vicente Herrera clamaba en un desierto en su propio partido y decía “es incalificable. Clama al cielo la arrogancia y la falta de compañerismo que ha habido y que se ha llevado por delante catorce años de trabajo”, explicaba el entonces –y ahora- presidente de la Junta en referencia a la minería del carbón.
Años antes, en 2012, el propio Herrera en un titular que recogía este periódico el 12 de mayo reconocía que había pedido a Rajoy una rectificación sobre el brusco recorte de las ayudas a la minería. Y esta frase, y este dato, para un partido como el popular que cierra filas ante sus errores, es clave para entender la situación.
No hace ni seis meses, Acom solicitaba al Gobierno el cumplimiento de los acuerdos pactados para el periodo 2013-2018, años de exclusivo gobierno Rajoy. Ahí están los responsables de la muerte de las cuencas y no en la votación de esta semana en el Congreso de los Diputados.
Nuestro objetivo es, y ha de ser, mantener el carbón en el mix energético pero también establecer proyectos alternativos –y ahí Zapatero establecía el camino con la Ciuden que, por cierto, el PP se ha encargado de matar también- que permitan recuperar empleo en los municipios mineros, fijar población en ellos y establecer nuevos yacimientos de empleo alternativos.
Porque la verdadera opción para las cuencas mineras pasa por la acción directa de las administraciones y no precisamente de las directrices europeas. El compañero Patxi López, cuando visitó León hace poco más de seis meses, explicaba que el triunfo de la reindustrialización del País Vasco tras la brutal reconversión que sufrió fue la inyección de dinero público, dinero público bien dirigido y bien gestionado. Dinero que no fue a otras comunidades, que se inyectó in situ y que se auditó cómo se gastó. Dinero que no dependió del PP. Y así se salvó el País Vasco de la ruina tras el cierre de la industria. Y solo así cambiaremos el curso de la historia de la provincia de León.

 

Os dejamos el enlace a esta tribuna en el periódico

http://www.diariodeleon.es/noticias/opinion/cuencas-tienen-futuro-hellip-sin-pp_1200785.html