No hay nada peor para León que un consejero leonés

3.12.2013 319Durante más de doce años el actual alcalde fue consejero de Fomento, un cargo al que sumó en el último periodo el de consejero de Medio Ambiente. En este tiempo nadie puede decir que hiciera algo positivo para la ciudad. No podemos olvidar que  él era titular de la consejería que retrasó las aportaciones para el Palacio de Congresos, paralizó la León-Valladolid, financió los vuelos desde el aeropuerto de Valladolid lastrando el desarrollo de el de León,  paralizó el desarrollo de Tornero y evitó, con su gestión en el Consejo de Gobierno, que la plataforma logística fuera presentada a la financiación europea, paró las ayudas de vivienda y renovación de la ciudad… y así decenas de debes en su cuenta.

Le sustituyó otro leonés. Juan Carlos Suárez Quiñones que solo lleva unos meses en el cargo y que aún solo tiene en su haber consagrado esa paralización de Torneros. Las actuaciones anunciadas, como la central de biomasa o el cambio de la iluminación de León, parecen más encaminadas a favorecer a la Junta que a los leoneses ya que los más beneficiados serán, precisamente, los edificios de la Junta y la entidad Somacyl.

Pero es que la frase de que no hay nada en la Junta peor para León que un consejero leonés parece confirmarse también con el consejero, leonés de nacimiento y vallisoletano de residencia, que acaba de consagrar un disparate para la ciudad. Si hace cuatro años su antecesor  Juan José Mateos confirmó que, en cuanto hubiera recuperación se construiría un nuevo conservatorio en León cumpliendo con el Pacto Local, el nuevo consejero Fernando Rey le enmienda la plana y acepta un parche, una chapuza, un traslado a un lugar inadecuado e improvisado para no cumplir ese compromiso. Lastra con esta medida el desarrollo del conservatorio, la dignidad para los estudios musicales, la conversión del centro en Grado Superior… incumple un compromiso con León, agravia a los leoneses y genera un problema nuevo a los leoneses. Un verdadero “crack” este consejero.

Lo dicho,  no hay nada peor para León que un consejero leonés.