Silván, digno y ofendido

Está el alcalde de León, Antonio Silván, muy ofendido porque el PSOE ha denunciado que unas empresas –no se sabe cuáles- han pagado –no se sabe cuánto- para instalar las luces de Navidad en la plaza de Guzmán y la avenida de Ordoño –no se sabe cómo-. Estas empresas, colaboradoras con el Ayuntamiento, merecen todo el aplauso de los leoneses y un reconocimiento que, sin saber quiénes son, realizamos desde el PSOE. Ellas han salvado la tristeza de unas fiestas de Navidad sin adornos.

Pero ese no es ni el problema ni la cuestión.

La cuestión es que cada euro que entra en el Ayuntamiento, cada euro de que dispone el alcalde o un concejal, de manera directa o indirecta, debe estar debidamente documentado. Quién lo aporta, para qué y a cambio de qué. Y el alcalde, pese a las preguntas concretas del PSOE y de los medios de comunicación, no ha sido capaz de dar una respuesta creíble. Se muestra digno, y ofendido.

Es evidente que la ciudad tiene otros problemas, que nacen todos de una raíz que es la falta de compromiso y proyecto del alcalde y el PP con la ciudad. Porque no olvidemos que si FEVE no está en el centro de León, si la integración no se ha realizado, si la Ciudad del Mayor no está abierta, si el parador de San Marcos no está reformado, si el AVE no llega en doble vía o el Emperador no está restaurado es “gracias” a los siete años de gobierno del PP. Siete años de desidia, dejadez, agravio y machaque a León. Por acción, por omisión y por falta de reivindicación de Silván. Calladito, que se juega la nominación en y de su partido.

Así que señor alcalde, si alguien puede mostrarse ofendido aquí son los leoneses que sufren todo esto.

Basta ya. Basta ya de echar balones fuera. Explique, con documentación, quién ha pagado la instalación de las luces de Ordoño, cómo se ha cursado esta colaboración, cómo y con qué permisos se han colocado las luces, cuánto dinero nos costarán a todos los leoneses las luces que, en teoría, pagan los comerciantes, y quién es la mano amiga que le ha salvado a usted la cara. No aclarar todos estos extremos, seguir usando el insulto -a las empresas que recurren contratos y reciben la razón en los tribunales- o a quienes denuncian falta de transparencia es un error, un error y una falta de respeto a los leoneses que tienen que saber cómo, para qué, de quién y a qué se destina cada euro que entra en el Ayuntamiento.

Si no, nos lleva a pensar mal. Y el refranero español aquí es muy rico…