Una moción de censura para recuperar la dignidad

Los concejales socialistas reclaman un uso para la Ciudad del MayorDurante los tres años que hemos consumido del mandato municipal en León hemos denunciado constantemente la desastrosa gestión: falta de atención a los servicios públicos, escasa inversión, pésimo mantenimiento de los servicios esenciales, demoras y errores. Quejas que no solo tramitábamos nosotros como grupo de la oposición sino que se reflejaban en las reclamaciones que los leoneses presentaban oficialmente en el consistorio y que han aumentado cada año.

Han sido continuas las quejas que hemos presentado por la opacidad general en la tramitación municipal y por la falta de información que, sobre concursos y proyectos municipales, sufríamos los grupos de la oposición y, con ello, los vecinos de León. Razones más que suficientes para la contundente crítica y la fuerte oposición que hemos realizado en estos ejercicios contra el Equipo de Antonio Silván y contra su gestión como alcalde.

Pero lo ocurrido en el último mes desborda cualquier previsión que pudiéramos haber realizado. La entrada de los agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional en el consistorio, amparada por las instrucciones de jueces de Badalona y León, la incautación de documentación y la citación del concejal responsable de Infraestructuras y Obra en el Ayuntamiento de León sembró la duda de si además de una nefasta gestión no se estaba registrado en la avenida de Ordoño una gestión ilegal o delictiva.

La publicación, en las últimas jornadas, de las conversaciones que el alcalde mantenía, cuyo contenido desvela una actuación cuanto menos irregular obliga a dar un paso más en esta contundente oposición. Y lo hacemos por salvar la dignidad de la institución y por dejar claro a todos los ciudadanos nuestra tolerancia cero contra las irregularidades, contra la gestión ilegal o el trato de favor. No sabemos aún qué destino final legal o penal tendrán estas actuaciones policiales y judiciales, pero es evidente que solo del contenido de esas conversaciones deriva una responsabilidad política y ética con los leoneses.

No podemos tolerar que sobre la gestión municipal, sobre el Ayuntamiento de León, sobre su corporación y plantilla, sobrevuele una sombra de ilegalidad como la que ahora se cierne. Por ello, por la limpieza del nombre del Ayuntamiento y la ciudad de León y por la gestión correcta de todos y cada uno de los euros públicos hemos planteado un pleno extraordinario para que el alcalde dé cuentas a todos los leoneses de su actuación en esta operación investigada por policía y juzgados, y asuma las responsabilidades que de ellas se deriven.

La falta de argumentos en sus explicaciones ante la prensa, la aparición de nuevas implicaciones de miembros de su partido en lo que los propios magistrados denominan una trama corrupta y criminal nos obligan a dar un paso más y plantear una moción de censura si sus explicaciones no son creíbles, convincentes y claras.

Por la dignidad de la institución, y por la observancia clara y total de la ley y la ética en cada una de las actuaciones de los representantes  para ella electos.